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Un estudio demuestra que las flores disminuyen la temperatura del terreno hasta 1’2 grados

Málaga Viva
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Un estudio demuestra que las flores disminuyen la temperatura del terreno hasta 1’2 grados

25 AGO 2021
Un estudio demuestra que las flores disminuyen la temperatura del terreno hasta 1’2 grados

Sus conclusiones señalan que existe una relación entre la presencia de flores en un terreno de montaña y la disminución significativa de la temperatura del suelo en el mismo terreno

Los investigadores se basan en el análisis del albedo, que es la cantidad de luz reflejada por un objeto en relación a la luz que le llega. Los objetos claros, como la nieve, tienen un albedo alto y reflejan mucho la luz. Los objetos oscuros, como el carbón, tienen un albedo bajo y absorben la mayor parte de la luz, convirtiéndola en calor.

El estudio, realizado por Alfonso Blázquez Castro, Profesor ayudante doctor en Genética y Biología Celular de la Universidad Autónoma de Madrid y Amy Iler, Profesora asistente adjunta de Biología Vegetal y Conservación en Northwestern University, determina que los cambios de color de la cobertura vegetal, desde el verde en primavera a los rojos y amarillos del otoño, representan un cambio drástico en el albedo de muchas regiones del planeta. Estos cambios también regulan el calentamiento y el clima.

Sorprendentemente, el papel de la floración y de las flores, con su rica gama de brillantes colores y su albedo muy distinto de las partes verdes de las plantas, no había sido estudiado hasta el momento en relación con el calentamiento global.

Las flores reflejan la luz y disminuyen la temperatura

Después de tres años de investigación, han comprobado que aquellos terrenos que tenían plantas sin flores presentaban una temperatura hasta 1,2ºC mayor que aquellos que sí tenían flores. Esto apoya la idea de que las flores reflejan luz del sol al espacio.

Es más, cuando no había flores, este efecto refrigerante no estaba presente. Además, la cantidad de humedad en el suelo, esencial para las plantas, era significativamente menor en ausencia de flores.

Las plantas en terrenos sin flores, más calurosos, no mostraron un estrés por falta de agua especialmente llamativo. Pero entienden que esto puede deberse a que han puesto en marcha mecanismo para compensar la menor humedad del suelo, aunque supone una línea de investigación futura que ya están planificando.

Círculo vicioso: flores, albedo y calentamiento

Estos resultados, junto a investigaciones previas del estudio científico en colaboración con ecólogos estadounidenses del Rocky Mountain Biological Laboratory (Colorado, EEUU), señalan el posible círculo vicioso al que puede dar lugar el calentamiento en la región. Por una parte, el aumento medio de las temperaturas en la región del estudio provoca la floración demasiado pronto en la primavera. Por las noches, las temperaturas todavía son muy bajas, lo que lleva a que las flores se congelen y mueran. Esto disminuye la tasa de reproducción de las plantas.

Pero a la vez, debido a que ya no hay flores durante la primavera y parte del verano, aumentan la temperatura y la sequedad del suelo. Esto puede provocar un segundo estrés sobre las plantas. De hecho, las plantas muestran señales de estrés por sequía. La pérdida de las flores puede aumentar el estrés al disminuir el albedo.

Conexión con el calentamiento global

En el artículo publicado en ‘The Conversation’ señalan que la presencia de las flores disminuye la cantidad de luz del sol que se convierte en calor. Dada la novedad del efecto, es necesario continuar los estudios para confirmar su conexión con el calentamiento global.

A partir de estos primeros resultados, sería relevante estudiar el impacto del albedo de las flores en otros terrenos y situaciones. La investigación muestra un efecto del albedo de las flores a escalas de 1-100 metros en periodos de semanas a meses. Está aún por estudiar si las flores pueden tener un impacto a mayores escalas.

Lo que parece indiscutible es que la actividad humana puede alterar la cubierta vegetal de muchas maneras, entre ellas la agricultura, la expansión de especies de plantas invasoras o el propio cambio climático. Por ejemplo, distintos tipos de cultivo tienen albedos muy diferentes. Estas son áreas de investigación muy relevantes para el futuro.

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